7 cosas que debes eliminar de tú currilum

7 cosas que debes eliminar de tú currilum

Durante años, la premisa del currículum vitae era “cuanto más, mejor”. Había que incluir todos los datos posibles -hasta inventados, a veces- las experiencias laborales, los cursos realizados, inclusive carreras inconclusas, y una gran cantidad de datos personales. Esto ya no es así.

Aquí tienes 7 recomendaciones que puedes tener en cuenta:

1. Dirección completa

Ya no tiene relevancia para un puesto de trabajo escribir tu dirección exacta con número piso y letra de departamento. Al menos en un primer contacto. Y mucho menos si se trata de un trabajo a distancia. Poner el barrio es suficiente para ver de qué zona/provincia es la persona.

Y cuidado también con las direcciones de mails antiguas como Hotmail o Yahoo. Siguen funcionando, pero generan la sensación de anticuado y pasado de moda. Para cuestiones laborales usá Gmail o, mejor aún, Outlook.

2. Premios, pasatiempos e intereses no relacionados

Hasta hace unos años se pensaba que era una buena idea incluir cualquier premio que hayamos recibido o hablar sobre nuestros pasatiempos e intereses en el currículum. Sin embargo, mencionar tu amor por la pintura o que hacés jardinería puede ser interesante, pero ¿qué le aporta a un trabajo como programador, por ejemplo?

Por lo tanto, habrá que mencionar sólo intereses personales que estén relacionados con el puesto de trabajo.

3. La palabra “Currículum Vitae”

Y todas aquellas que indiquen los datos que son rápidamente comprensibles. Por ejemplo, palabras como “Nombre, apellido, dirección”, etc. La economía de palabras en algunas partes del CV es fundamental. Por ese motivo, la extensión también es importante: más de dos páginas hacen que tu currículum no sea práctico ni rápidamente legible por un selector.

4. Demasiado diseño, logos, tipografía e imágenes excesivas

Distraen la atención del lector. Lo mismo sucede con las fotos de mala calidad o recortadas de otro contexto informal. El currículum es, por regla general, un poco aburrido de ver. Se puede usar negrita, cursiva o subrayado, pero demasiados “adornos” podrían distraer.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las empresas utilizan sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) que están programados para leer currículums con formato tradicional. Y es difícil para un ATS leer columnas, fuentes poco usadas y gráficos.

Además, en cuanto a los reclutadores humanos es posible que lean un currículum en su teléfono, lo que dificulta ver las columnas o gráficos completos. Lo mejor es recurrir a lo simple, siempre. Usar una fuente que sea fácil de leer para humanos y máquinas, y usar el formato con moderación.

5. Listas de tareas

Enumerar o realizar descripciones de la experiencia laboral en párrafos largos, estilo relato, con detalle de tareas operativas no sólo se vuelve tedioso de leer sino que además no aporta demasiado.

Lo mejor sería, por un lado, puntear de manera sintética las responsabilidades globales que tuviste o tenés en este momento. Será más acertado y hablará de tu poder de síntesis. Pero por otro lado, en lugar de decirle a los reclutadores lo que estás haciendo, hablá de lo que lograste.

¿Cuáles fueron los resultados generales de tus tareas diarias? Se puede utilizar el método STAR (Situación, Tareas, Acciones, Resultados) pensado para demostrar tus principales habilidades, competencias y conocimientos contando una historia esquematizada.

Por ejemplo, en lugar de decir “Conseguí muchos clientes”, podés describir con mayor precisión cuáles fueron las estrategias de ventas que elegiste poner en marcha para despertar la atención del público, cómo se alinea dicha estrategia con otros departamentos de la empresa, en qué se diferenció de la competencia, etc…

6. Experiencias laborales de hace 10 o 15 años

Salvo que en la profesión se valore mucho la experiencia, no conviene incluir en el CV los lugares en los que trabajaste hace décadas. En muchos casos es irrelevante porque se usaban tecnologías o métodos de trabajo que hoy han cambiado, así que ya no sirven para aportar valor a tu trabajo actual.

Sólo hay que agregarlo si es algo muy relevante e importante, o si no tenés otras experiencias laborales más cercanas.

7. Las habilidades básicas

Decir que una persona sabe usar Windows, Microsoft Office y el correo electrónico no es de mucha utilidad. Actualmente, los empleadores esperan que un candidato tenga estas habilidades básicas y, como tal, no hay razón para mencionarlas.

En cambio, resaltar aquellas habilidades que te harán sobresalir podría ayudar. “Por ejemplo, saber cómo usar una hoja de cálculo es una cosa. Pero, ¿puede configurar macros? ¿Ejecutar tablas dinámicas? Esos son los tipos de habilidades que vale la pena destacar.

Para recordar: El CV es un documento vivo que ayuda a realizar un seguimiento del historial profesional, una carta de presentación. Es importante actualizarlo regularmente y mantenerse al día con las tendencias para demostrar que estamos informados.

Información recopilada de:

https://www.clarin.com

Activate_cv

7 cosas que debes eliminar de tú currilum